LA EMPRESA

Historia Muresco
Un papel protagónico
El papel para decoración fue uno de los descubrimientos, a la vez técnicos y estéticos, de la primera globalización. En el siglo 18, el mundo ya se achicaba a fuerza de más y mejores buques, estaciones comerciales en todos los mares y una cadena de comercialización confiable. Especies, oro, perlas, maravillas naturales, joyas y sedas eran los puntales más valiosos de este comercio mundial. Los europeos descubrieron en la lejana y todavía mítica China tres elementos que cambiarían el concepto de interiorismo: la porcelana azul y blanca, la técnica de la laca y el papel para decorar.

China, por supuesto, había inventado los dos elementos necesarios para crear esta herramienta de belleza y elegancia. Por un lado, el papel, y luego las máquinas para crear hojas grandes de papel y finalmente rollos. Y, por el otro, la técnica de imprimir esas grandes piezas con exactitud.

Los primeros empapelados llegaron a las cortes de Europa y fueron inmediatamente reconocidos como un nuevo y espectacular medio decorativo.
Para mediados del siglo 18, los creadores europeos producían motivos florales de todo tipo, abstractos o naturalistas; rayados e imitación de mármoles; y los llamados “papeles arquitectónicos”, que crean espacios o literalmente reproducen vistas de edificios y clásicos paisaje conformando un verdadero mural.

El siglo 19 vio una verdadera explosión del uso del empapelado, que salió de los palacios y las grandes residencias para transformarse en un elemento de estilo para todos. Esto creó una inmensa variedad de estilos y posibilidades, y explica que el empapelado haya seguido cada moda y escuela de arquitectura, y que tantos grandes artistas lo usaran como espacio creativo.

Hoy, los diseñadores gráficos y textiles encuentran también en el papel una herramienta de gran alcance. La tendencia es a motivos asertivos, con colores de gran modernidad que continúan la misma lógica visual del diseño de mobiliario e indumentaria. Esta continuidad tiene momentos de verdadero arte
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